Posted by Niko Ramone | File under :

No fue en City Bell sino en Los Angeles. Dee Dee Ramone, el bajista que ideó la marca más célebre del género, contó cuatro por última vez.


Las giras ya son demasiado para mí. Tengo 50 años, es posible que me muera pronto, y estoy muy cansado." Hace apenas un año y medio, Dee Dee disparaba esta frase a quien quisiera escuchar. Vivía entonces en Los Angeles, tocaba en vivo los temas de Greatest & Latest, presentaba sus libros, recitaba poesía y hasta se ganaba la vida pintando y dibujando. Pero Dee Dee era también un junkie, y como tal mantenía una guerra privada -amor y odio típicos del caso- con la heroína. Su última batalla fue el miércoles 5 de junio, cuando su esposa argentina Bárbara Zampini lo encontró muerto, al parecer -al cierre de esta edición aún no se conocía el informe del forense- víctima de una sobredosis.
Por sobre todas las cosas, Dee Dee era un Ramone; quizás el más Ramone de todos, el que en pleno éxito del grupo seguía comprándole porro al mismo dealer de su colegio secundario en Queens. El autor de, entre otras cosas, "Now I Wanna Sniff Some Glue", "53rd and 3rd", "Blitzkrieg Bop", "It’s a Long Way Back" y "Commando". Otro bajista para la leyenda del punk, que por estos días debe estar metiendo ruido allí donde se haya encontrado con personajes de la calaña de Sid Vicious, Johnny Thunders, Stiv Bators y su viejo compañero Joey Ramone.
Hijo de un oficial del ejército norteamericano y una alemana, Douglas Glenn Colvin nació el 18 de setiembre de 1952 en Virginia y pasó su infancia en una Berlín que aún mostraba huellas de la Segunda Guerra. Pero su adolescencia transcurrió en un lugar ideal para un pibe cargado de testosterona: en el barrio de Forest Hills, en Queens, Dee Dee no sólo encontró todo lo necesario para el exceso, sino también inspiraciones musicales como los New York Dolls y The Stooges. En 1974, otros tres personajes aceptaron su sugerencia de bautizarse Ramones en honor a Paul Ramone, habitual seudónimo de hotel de Paul McCartney. El resto fue historia grande: con Ramones (1976), Joey, Dee Dee, Johnny y Tommy (reemplazado luego por Marky) pusieron la piedra fundamental de un género urgente y revulsivo, una rebelión contra una escena dominada por la grandilocuencia sinfónica. El retrato estético y sonoro de una generación que encontraba su inspiración en el cuelgue de la calle y el fastidio frente a todo lo que sus mayores consideraban correcto.
Y Dee Dee, en su salsa. Su libro Lobotomy: Surviving the Ramones es el más adecuado retrato de una vida agitada, música al taco, alcohol, pegamento, porro y heroína, mujeres, descontrol y la visión más divertida, hasta podría decirse que pop, del no future. En los siguientes veinte años, los Ramones se convirtieron en marca registrada en todo el mundo... incluida la Argentina, donde entre 1987 (único show con Dee Dee, que se fue de la banda dos años después) y 1996 jugaron varias veces de locales frente a un público cada vez más numeroso. Para cuando los Ramones se despidieron en River, Dee Dee ya había probado como discutible rapper y con bandas como Chinese Dragons, The Dee Dee Ramone Band y The Remains. Y había encontrado un nuevo y tormentoso amor en Bárbara, una punkie de por entonces sólo 16 años que lo fue a ver en un show solista en Buenos Aires, en 1995, lo convenció de quedarse a vivir entre City Bell y Banfield (¡un Ramone bonaerense!) durante más de un año y permaneció con él hasta el final. No es de extrañar que este país haya resultado demasiado hasta para un tipo como él, pero lo cierto es que en marzo de este año el bajista estaba en Cleveland, autofestejando la inclusión de Ramones en el Rock & Roll Hall of Fame: "Quiero felicitarme, y agradecerme, y darme una gran palmada en la espalda. Gracias, Dee Dee, sos maravilloso", dijo entre risas.
Hasta los últimos días se mostró crítico del curso tomado por su ex banda, y nunca ocultó los choques de ego y su sensación de que el grupo se había convertido en una empresa. Frases como "Los Ramones me dan lástima" o "Reunirse sería una estupidez" no impidieron que tuviera algún acercamiento con sus compañeros -con Marky, incluso, llegó a tocar en The Remains-, pero cualquier ilusión se diluyó con el linfoma que se llevó a Joey. "Dee Dee era realmente un buen compositor, aunque un poquito autodestructivo", comentó Debbie Harry, líder de Blondie y protagonista de aquellos tiempos salvajes del cbgb. "Tenía una especie de energía maníaca. Siempre vi a los Ramones como una fuerza táctica, como los Marines saltando de un avión o algo así". Johnny Ramone, en tanto, no dudó al decir que eran "amigos desde 1969", y que lo va "a extrañar siempre", pero también avanzó en la semblanza: "Fue el bajista más influyente del punk. Provocó que muchos pibes quisieran tocar el bajo con sólo verlo tocar a él". De ese material suelen estar hechas las leyendas.