Posted by Niko Ramone | File under :
"Amigos, mujeres, brothers and sisters, me encantaba ese dodge". Con esta mezcla de castellano e inglés se dirigió Joe Strummer al periodista español Paco Pérez Bryan en el festival de Glastonbury de 1997. El legendario líder de The Clash hacía un llamamiento en directo a la audiencia de RNE para que le ayudaran a encontrar su automóvil, que dejó abandonado en un garaje madrileño en 1986. "A ver si podemos darle a Joe su coche", remataba el periodista. La búsqueda del vehículo perdido, que adquirió en una de sus frecuentes visitas a España en los ochenta, es el hilo conductor del documental I need a Doge! Joe Strummer on the run. En la película el director británico Nick Hall reconstruye los días en Madrid y Andalucía del mito de The Clash,fallecido hace diez años, con el testimonio de músicos con los que confraternizó como Radio Futura o sus compañeros en la última encarnación de su banda.
Tampoco es el primer proyecto que profundiza en los años andalucesdel cantante: en 2011 Carles Prats, Antonio Jesús García y Javi Navarrete estrenaron el documental Quiero tener una ferretería en Andalucía.

La búsqueda del coche es "una historia que es un acorde menor, algo aparentemente anecdótico", dice en conversación telefónica el director del documental, al que solo le queda negociar las licencias de su banda sonora y material de archivo para finalizarse. El rastreo de Hall no fue tarea fácil. El cineasta, reconoce, ha conseguido más pistas sobre el vehículo de las que pensaba. "Hablamos con el hijo del dueño del garaje donde se vio el coche por última vez. Hablé hasta con la Dirección General de Tráfico", reconoce el cineasta.
Nick Hall piensa que esta historia menor de una leyenda esconde algo más. "También es la narración de un encuentro entre un grupo local que lucha por sobrevivir y se encuentra por casualidad en la barra de un bar de Granada con el líder de The Clash". Hall se refiere a la banda granadina 091, a quienes ayudó en la producción del álbum Más de 100 lobos, de 1986. Según el director, la película muestra una de las facetas menos conocidas de Strummer, la de colaborador desinteresado sin nada que perder: "Nos da una pista importante sobre su vida, su personalidad y su carácter casi filántropo".
El dodge del músico, que abandonó en Madrid cuando regresó a Londres a la carrera para asistir al nacimiento de su hija, simboliza la huida de un artista atormentado que deja de improviso sus quebraderos de cabeza en Inglaterra. En esos años, Strummer acababa de expulsar al guitarrista Mick Jones del grupo y The Clash, antaño referentes del punk, prácticamente habían dejado de existir. "Entre 1984 y 1986 Joe Strummer estaba en una encrucijada", explica Nick Hall. "Entonces se refugia en Granada para escapar de lo que pasa en Londres. En España se encuentra sin quererlo con 091 y vuelve a ilusionarse".

El documental también da cuenta de sus escapadas a Madrid, donde confraternizó con emblemas de la movida como Radio Futura. Santiago Auserón, amigo y compañero de Strummer esos años, aparece en I need a dodge!, junto a otros artistas que coincidieron con él como los integrantes de 091 o los participantes de la última encarnación de The Clash.
Su relación con España venía de lejos. Su novia a principios de los setenta era la española Paloma Romero –conocida posteriormente comoPalmolive como batería de los Slits–. Desde el exilio, Strummer comenzó a sentir una fascinación por Lorca, Andalucía y por la Guerra Civil que culminaría con el clásico Spanish bombs, de 1979
Pese a su espíritu aventurero, Joe Strummer nunca volvió a por su coche. “Su viuda me dijo que quería volver a España para traer sudodge de vuelta, pero nunca lo llegó a hacer”, reconoce Nick Hall, que piensa que la del coche es una de las leyendas menos conocidas sobre el líder de The Clash. Igual que hizo Strummer en Glastonbury, el director del documental aprovecha para hacer el mismo llamamiento: “Si alguien tiene un Dodge 3700 GT, gris plata, con matrícula de Oviedo, que se ponga en contacto conmigo”.